Hoy, desde CACEBA, despedimos con profunda tristeza a Jesús González Fafián, socio fundador N.º 9, socio vitalicio y una figura fundamental en la historia de nuestra Cámara y de la cerrajería argentina.
Nacido el 4 de diciembre de 1935 en Galicia, España, llegó a la Argentina en 1949, a los 13 años, junto a su madre. Desde muy joven conoció el valor del esfuerzo y del trabajo. Fue monaguillo, aprendiz de carpintero y herrero, y en nuestro país completó sus estudios secundarios mientras comenzaba a transitar el camino que marcaría toda su vida: la cerrajería.
El 18 de diciembre de 1949, con apenas 14 años, se inició en el oficio en la casa Fichet de París, ubicada en Av. Córdoba 487. A los 19 años, en abril de 1955, dio un paso decisivo y comenzó su propio emprendimiento en Tres Sargentos 468, para luego trasladarse al 456 de la misma calle, donde continuó desarrollando su actividad durante décadas.
Jesús fue uno de los hombres que entendieron que la cerrajería no era solamente un oficio, sino también una profesión que necesitaba un espacio de encuentro, pertenencia y representación. Por eso participó en la creación de nuestra Cámara, con la convicción de que los colegas debían contar con un lugar donde compartir conocimientos, acompañarse y fortalecer la identidad profesional del cerrajero.
Fue el socio fundador N.º 9 y, durante muchos años, uno de los últimos protagonistas vivos de aquellos comienzos. Para CACEBA, su presencia representó siempre un vínculo directo con nuestra historia y con aquellos hombres que soñaron y trabajaron para construir esta institución.
A lo largo de más de siete décadas de oficio, Jesús construyó mucho más que una cerrajería. Construyó confianza. Junto a su esposa, María Mariño, atravesó largas jornadas de trabajo y atendió a generaciones de clientes, entre ellos reconocidas personalidades, instituciones y comercios. Llegó incluso a conocer y trabajar sobre las cerraduras del histórico edificio Kavanagh.
Pero quizás uno de los mayores testimonios de su trayectoria sea que, a lo largo de los años, llegó a atender hasta cuatro generaciones de una misma familia. Esa continuidad habla de la confianza, el respeto y el reconocimiento que supo ganarse con su trabajo, su responsabilidad y su dedicación.
Jesús también fue un hombre inquieto y profundamente ligado a la evolución del oficio. Cuando muchas llaves todavía se confeccionaban manualmente y las máquinas eran escasas, desarrolló su propia máquina para fabricar llaves doble paleta y adaptó herramientas para resolver las necesidades específicas de la profesión.
En 1984 comenzó, junto a su hijo Daniel, a fusionar la mecánica con la electrónica, desarrollando placas electrónicas destinadas a bancos, joyerías y laboratorios medicinales. Una muestra más de su capacidad para adaptarse a los cambios sin perder nunca las raíces del oficio.
Esa combinación entre tradición e innovación acompañó toda su trayectoria: desde la recuperación y puesta en valor de antiguas cerraduras de principios del siglo XX hasta la incorporación de nuevas tecnologías y sistemas de seguridad.
Después de más de 70 años de trabajo, Cerrajería González se convirtió en un nombre reconocido y respetado por colegas y clientes. Un reconocimiento construido con algo que Jesús supo transmitir con el ejemplo: trabajo, responsabilidad, constancia y excelencia.
Hasta sus últimos años continuó al frente de su cerrajería junto a su hijo Daniel, viendo crecer no solamente a su propia familia, sino también a las familias de tantos clientes que confiaron en él durante décadas.
Hoy CACEBA despide a un pionero, un maestro del oficio y un hombre profundamente ligado a nuestra historia.
Nos queda el enorme orgullo de haber compartido parte de su camino y la gratitud por todo lo que Jesús aportó a nuestra profesión y a nuestra Cámara.
También nos queda su satisfacción de haber visto cómo aquella institución que ayudó a fundar fue creciendo, atravesando dificultades y transformándose en un espacio de referencia para los cerrajeros, donde se comparten conocimientos, experiencias y se brinda apoyo a toda la familia de CACEBA.
Jesús, gracias por el camino recorrido, por el ejemplo y por haber sido parte fundamental de nuestra historia.
CACEBA acompaña a su familia, amigos, colegas y seres queridos en este momento de profundo dolor.
Hasta siempre, Jesús.